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lunes, 5 de agosto de 2013

Yvoire

1 de agosto. Fiesta nacional en Suiza. El único día del año en el que sus reprimidas almas gritan y explotan en forma de fuegos artificiales interminables. Tiendas cerradas, pero carpas para beber y comer al lado del lago. Allí, todas las familias y jóvenes con sus ropas de domingo. Lo festejan mucho más que Nochevieja o Navidad.


Así que Irene y yo cogimos un barco desde Nyon y nos fuimos al otro lado del lago Lemán.




Yvoire

Un pequeño pueblo medieval situado en Francia. 










Esta villa está rodeada por unas murallas del siglo XIV y por todas las calles en las que paseas, las flores dan un color maravilloso a los muros y ventanas. Me recordó mucho al pueblo de Gruyères en Suiza, pues es pequeñito, amurallado, acogedor y precioso. Personalmente, este tipo de pueblos son los que más me gustan y llaman la atención.

Si estáis visitando la zona del lago Lemán, es muy recomendable. El barco es incluso más barato que el tren en Suiza, y en Yvoire, aunque caros de todos modos (pues no deja de ser destino turístico), los precios son bastante más aceptables que vayas donde vayas en Nyon.

A pesar de que recomiendan ir al "Jardín de los cinco sentidos", a nosotras nos dijeron que no merecía la pena para nada, pues era un pequeño laberinto con flores y poco más. Así que confiamos en las palabras de Merce y nos ahorramos la entrada.



Además, comimos en un restaurante que hay en la pequeña placita, un menú muy bien de precio. Y es que hay bastantes restaurantes con muy buenas vistas cuyo menú ronda los 40 euros. Pero a las tres de la tarde (que es cuando queríamos comer) ya habían cerrado la cocina. Por 17 euros comimos menú que tenía pescadito frito que ambas extrañábamos tanto. Nos encantó. Amenizadas con música clásica que venía de la pequeña placita, donde unos músicos tocaban el violín, el violoncelo y el contrabajo.


Cuando volvimos a Nyon, fuimos a cenar las únicas "tapas" que aquí he visto por el momento (y la verdad no pretendo seguir buscando). En El Cafe des Moulins puedes ver a todo el mundo bebiendo una copa de sangría y comiendo tapas. Irene quería probarlas y yo me dejé engañar. Si eres español, NO LO HAGAS NUNCA. Sangría = 12 francos (10 euros) lo venden como si fuera un cubata, y no es más que vino. Las tapas, aunque contundentes, son básicamente fritos y embutidos por 25 euros por persona. Así que no merece la pena para nada. 

domingo, 30 de junio de 2013

Summer Time (15-16 de junio)

Llega el verano a Suiza. Y con él, mi piel es víctima de una mezcla entre crema solar, antimosquitos y sudor diaria. Porque claro, quien pensaba que en Suiza hace frío todo el tiempo, estaba muy equivocado. El sol, sumado a la humedad, me recuerda muchísimo al verano en Castellón (un asco). Además, este año, como en todos lados, ha llegado de repente, cuando menos los esperábamos y en plan: "¿No querías sol? Pues tomar ración triple". 

Por otro lado, aquí no hay mosquitos, aquí hay aviones que te pican hasta el fin de sus días. (El sábado por la noche, maté a uno con la mano y después tenía una picadura en cada palma). Y, como no puede ser de otra manera, las picaduras son acordes a su tamaño: el Teide es un granito de arroz en comparación.

Sin embargo, gracias a la llegada del sol, hay mucha más alegría en las calles. Facilita la socialización, (en mi caso, la práctica del francés), pone de mejor humor a la gente y permite que el niño esté correteando todo el día fuera. Con lo cual, he de reconocer el mérito que se merece al buen tiempo. Aunque odie el sol y el bochorno con todas mis fuerzas (tampoco es que tenga mucha fuerza). 

[Las dos primeras imágenes, se corresponden al típico pueblo suizo de Gruyères, maravilloso y totalmente recomendable. En la primera, podéis ver el alphorn, un instrumento típico suizo]

Entonces, como no podría ser de otra manera, este fin de semana seguimos nuestra rutina turística que tanto me encanta. Decidimos alquilar un coche, en vez de usar el tren. Y es que este fin de semana vinieron unas amigas de Merce. Intentamos comprar la Carte Journalière, digamos un abono de un día con el que usas todo medio de transporte público que necesites (aunque los que no tengan demi-tarif no podrían cogerlo). Pero estaban agotadas. Además la diferencia de precio era abismal: cinco abonos, más de 350 francos suizos, para sólo un día. Por el contrario, el coche nos salió a 255 francos, dos días,  (el cuádruple que en España, pero ya sabéis cómo son las cosas aquí), más 75 francos de gasolina. 


El itinerario para el sábado fue: fábrica de chocolate Cailler en Broc, Gruyères y Bern. Como todo los que conozco sabrán, no me gusta el chocolate. Por eso os sorprenderá que diga que recomiendo fervientemente que vayáis. La visita dura como 20 minutos y te cuenta la historia del chocolate, de una forma muy amena: vas entrando a diferentes habitaciones animadas con luces, movimientos o imágenes (a medida que puertas mecánicas se abren) y una voz en off te va contando la historia de forma bastante resumida y comprensible (en nuestro caso, en español con acentazo alemán súper gracioso). Al final de la visita lo mejor para los chocolate-lovers: degustación de más de 10 tipos diferentes de chocolatinas. (Perdí la cuenta de todos los que eran).




En Bern fue donde más anduvimos. Fue una pena que la calle principal estaba toda en obras. El símbolo de la capital Suiza es el oso, porque el Duque Bertoldo V de Zähringen, fundador de la ciudad, le puso el nombre después de vencer a un oso allí, animal que abundaba por esa zona. Así que acabamos el tour en el Parque de los osos (o Bären
graben). Actualmente, hay dos osos adultos y tres pequeñitos (aunque no de tamaño), de un año.

Aunque los osos son bien alimentados y tienen un amplio terreno donde estar, siempre estaré en contra de que a los animales se encuentren fuera de su hábitat natural, simplemente para nuestro entretenimiento o placer; me parece algo egoísta por nuestra parte. 


El domingo, cogimos rumbo a Francia, justo en dirección opuesta al día anterior: Annecy (La "Venecia" francesa, foto de la izquierda), Chamonix (Mont-Blanc, foto de la derecha), Chatêau de Chillon y Montreux.







P.D. La entrada estaba escrita desde el fin de semana del 15 y el 16 de junio, pero no tenía imágenes para aportar, de ahí el retraso en la publicación.

jueves, 23 de mayo de 2013

Friburgo

Pereza, próximo examen, más trabajo, más francés, más viajes. Coged todas esas excusas y tendréis la respuesta al porqué no he escrito antes. El lunes 20 de mayo, en Suiza era la fiesta de Pentêcote. Después de un fin de semana poco productivo (que ya contaré en la siguiente entrada: "Nyon night"), Merce ("No me llames más Mercedes, que parece nombre de vieja") y yo decidimos visitar Friburgo.

Por primera vez, he visitado un pueblo que no estaba al lado de un lago. Pero sí está atravesado por un río, llamado Sarine. 

Ya como costumbre, el día previo a la decisión de la ciudad a visitar, miro trenes y precios. Normalmente, también busco información sobre el lugar. En este caso, estaba de domingo, no lo hice. Nada más llegar, vamos a la Oficina de Turismo (siempre muy cerca del tren) y cogemos mapa, preguntamos y comenzamos nuestro paseo. 

La foto de la izquierda se corresponde a la Rue de Lausanne, de fondo se puede ver la Catedral de San Nicolás. Como no puede ser de otra manera, hacia allá nos dirigimos.

Esta catedral fue construida desde el siglo XII y la torre principal tiene 365 escalones. Los subimos. Todos, toditos. Y comimos allí arriba. Esta vez, habíamos preparado sándwiches para ahorrar un poco en comida, aunque cabe destacar que precisamente aquí los precios estaban más baratos que en otras ciudades (Montreux, Ginebra, Lausana,...por ejemplo). Además, disfrutamos de unas vistas preciosas (y para ser sinceros de un viento que nos heló hasta los huesos).



La ciudad está dividida en dos partes. La parte baja (basse ville, que fue la que nosotras visitamos) tiene varios edificios medievales y está parcialmente rodeada por murallas. Desde la torre, se puede gozar del verde paisaje y de sus diferentes puentes.







También, desde aquí, vimos como alguna gente muy motivada se bañaba en la piscina. (Estábamos a 13ºC o algo menos, y el viento era frío).









Otro elemento característico de esta ciudad son sus numerosas fuentes. Nosotras vimos varias.





Y así, comenzamos una semana un poco más corta. (Aunque no por ello menos atareada). Espero que disfrutéis de las vistas como yo lo hice. 

sábado, 6 de abril de 2013

Lausanne, Vol. 1


Cada vez que voy a España, la semana previa y la posterior me encuentro en tal estado de pereza, que abandono este preciado medio que tanto entretenimiento me (y espero, "os") aporta. En realidad, yo creo que muchas veces es por evitar el momento de enfrentarse a plasmar en letras eso en lo que estamos pensando. Mi teoría es que una vez hemos escrito sobre ello, estamos confirmando su existencia; no al mundo (ya ves tú, al mundo lo que le interesan las opiniones y experiencias de una tía cualquiera), pero sí a nosotros mismos.

Después de ese párrafo de ida de olla, publicaré algunas fotos de mi viaje a Lausanne. Éste fue el domingo 10 de marzo (sí, hace casi un mes y después del salón del Auto, pero es mi blog y aquí hago lo que me da la gana).

Con las ganas y la alegría que nos caracterizan, Irene y yo decidimos ir a visitar Lausanne. Yo ya había estado una vez, el primer fin de semana que llegué, pero no había hecho turismo allí e Irene no había ido tampoco. Nos enamoramos. El tiempo acompañó durante todo el día en el viaje; las vistas del puerto, el ambiente al lado del lago, fueron la receta de la parte final y lo que nos dejó con buen sabor de boca.
Pero empezaré por el principio. Nada más llegar, fuimos a la Oficina de Turismo y la atención nada tuvo que ver con Ginebra. Aquí, la chica, a regañadientes, me dio un mapa de la zona y me señaló los edificios relevantes. Ni más ni menos. Sin embargo, en Ginebra me atendieron genial, me enseñaron las distintas actividades que podría hacer me explicaron cómo ir en el mapa... Así, giramos a la izquierda y comenzamos a subir una cuesta que parecía no acabar nunca. Para desembocar a la calle que veis en la foto de la derecha.

Se trata de la Iglesia de St. François. Lamentablemente, no hay forma de hacer una foto decente con tanto cable de tranvía, ya se les podía haber ocurrido hacer línea de tierra. Allí, dos locales con un inglés afrancesado, dijeron: "Oh, turistas. ¡Odiamos a los turistas!". Sí, nos recibieron con los brazos abiertos. Pero nos importó lo mismo que la programación en la televisión de España (o sea, nada). Después de comer, nos volveríamos a encontrar con ellos. Esta vez, querían que parásemos. Les enviamos a la mierda amablemente (o sin amabilidad). Y seguimos nuestro camino.

La foto de la izquierda es la Universidad. En ella, se habían reunido algunas personas para reivindicarse a favor de los animales (más tarde vimos esa pequeña manifestación recorrer las calles). Después subimos un montón de escaleras. La verdad, daría gusto estudiar en una Universidad así, rodeada de parquecitos tranquilos, con sus bancos...

Arriba se encontraba la Catedral de Lausanne (foto de la derecha), de obras en su fachada izquierda. Comenzó a construirse en el Siglo XII por el Papa Gregorio X y a día de hoy sigue estando inacabada. La catedral está dedicada a la Virgen María. Durante la Edad Media, los peregrinos acudían allí a rezar a una estatua de oro de la Virgen.













Desde allí, se podía ver toda la ciudad y la Iglesia que vimos en un principio. Además, el cielo estaba tan despejado que se podía ver toda la cordillera y el lago Lemán.

Después de comer, fuimos al lado opuesto de la ciudad, donde está el puerto y el lago Lemán, así como el Museo Olímpico. Allí dimos un paseo y fuimos a tomar algo a un bar. Estaba lleno de gente, era exactamente como un paseo marítimo. El buen tiempo acompañó durante todo el día y el ambiente fue genial.





Al parecer, la vida nocturna de Lausanne es muy conocida por aquí. Mercedes, una nueva amiga, de Barcelona, que vive en Rolle y está trabajando como au pair también, ha salido numerosas veces por allí. Por tanto, nuestro siguiente destino festivo (seguro) será Lausanne. En este último mes lo único que hemos frecuentado son dos pubs de Nyon, que no están nada mal. Mientras tanto, este fin de semana, ha sido más de relajación (es decir, películas, series y ordenador), ya que mis dos compañeras de viaje me han abandonado momentáneamente. Mercedes fue a Barcelona a ver a su familia e Irene está un mes en Los Angeles (aquí al lado). 

jueves, 14 de marzo de 2013

International Motor Show Geneva 2013 (English version)


As It couldn't be otherwise, yesterday I was in the 83rd International Motor Show in Geneva. It's opened since the 7th until the 17th of march and this is one of the five most importants motor shows in the world. Personally, I don't know a lot about the cars' technical issues, so if you were expecting this kind of information, I'm sorry but you are not goint to find it here. Anyway, I didn't want to miss it.

I was lucky, because a swiss friend had passes, so I enjoyed his company (because i was going to go on my own) and I saved the cost of the tickets-entrance (16 francs = 13 euros), moreover we could enter to see McClaren's cars, 'cause the entrance for making photos wasn't allowed in big brands like McClaren, Ferrari, Maserati, Morgan o Bugatti, etc.


McClaren P1. (I'm the disturbing girl). 






Back to the future's
(Delorean MC12).






Beyond the immensity of CV and luxury, different ecological stakes were also the main subject. The most "modest" brands were offering a wide range of hybrid cars, electric ones or using natural gas. On the contrary, luxury cars, which reach lots of kilometers per hour, consume four times more than an electric one. 


As a curiosity, a hybrid Mazda (I'M SORRY I don't know the concret name) consumed as a media less than 4 litres of fuel per 100 Km. Bugatti Veyron shown below, however, consume more than 24 l. / 100 Km. 


In the Official Website, you can see more photos and information. This is just a selection of the ones that I have liked or caught my attention.






The "star", Ferrari, LaFerrari (800 C.V.)









Spano GTA, with Seat, is the only spanish brand. It's a limited edition. They're just 99.










Porsche. First and last version.










Mini in the top.






 



My favourites: Morgan Plus 4. (I looked for the price for curiosity, 35.000 pounds at least, 40.200 euros. Apparently, they're made by hand).







To sum up, this is the view since the Seat VIP zone (less than a half of the whole Salon). 


It was a great experience. Very kind people working in Skoda took me some photos, I drank a beer for free in Seat, ate sweets in Chevrolet, drunk Red Bull for free... ¡Ah! And I saw countless cars :P I loved the experience. If you're making turism trough Geneva, the visit is compulsory.

P.S. Thanks to Iñaki Gil for the help with cars' names. 

viernes, 8 de marzo de 2013

Está lloviendo


Pues sí. Es el segundo día desde que llegué que llueve. Ha nevado, ha hecho mucho frío, pero no había llovido. El destino así lo ha querido. Para un día que decido salir de fiesta (el primero que voy a salir por Ginebra) me salen dos granos en la cara y se pone a llover. Pero salgo igual. Que a mí nada me quita las ganas. 

Nyon


A pesar de que Irene (la chica griega que conocí) y yo frecuentamos un bar de este pueblo, nunca habíamos hecho una visita turística. Y eso hicimos el sábado. Nyon, al igual que Mont-Sur-Rolle, está a orillas del lago Lemán. La verdad que me recordó bastante al pueblo donde vivo, sólo que algo más grande. 

La foto superior se corresponde con un Castillo que mandaron construir los condes de Saboya (que rima con...Goya) en el Siglo XIII. Ahora, dentro hay museos. Fuera, los niños con la edad del pavo se sientan en los bancos que hay a su alrededor. La verdad que es un precioso paseo. Estoy deseando que sea primavera o verano para poder ver todos estos pueblos en su mayor esplendor. 
Lamento estos días de ausencia, pero supongo que no tener noticias implica que estoy más ocupada y disfrutando más del viaje. En cierto modo, es verdad. Puede ser posible que también sea porque no tengo mucho más que contar. Estoy empezando a conocer a gente nueva y es una experiencia culturalmente muy enriquecedora que recomendaría a todo el mundo. 

El domingo pasado, por ejemplo, quedamos Irene y yo con un finlandés muy majo, que no era capaz de entender el dramón que se ha montado porque pongan carne de caballo en las albóndigas de Ikea. Es que, claro, la concepción mediterránea de tratar a los caballos como "mascotas" o "amigos" nos impide que esta carne sea consumida con normalidad en nuestro país. Sin embargo, en Finlandia es de lo más normal. En este caso yo creo que el problema radica en que han engañado al consumidor, ni más ni menos. (Eso pasa por ir a comer a una tienda de MUEBLES).

Fue realmente divertida la reunión entre dos mediterráneas y un chico del Norte de Europa, donde en verano no se pone el sol. Por otro lado, he conocido a un español, lo cual es genial, porque de vez en cuando no viene mal poder hablar con total libertad (con la única persona que hablo en español es con Kasia y a veces, no me entiende, como es normal, porque es polaca). Además, de forma inevitable, la gente con un origen cultural similar, siempre tenemos una mayor afinidad. Como me pasa con Irene.

Un beso (filia en griego) enorme a todos. No me olvido de vosotros.

miércoles, 6 de febrero de 2013

Ginebra Vol.1

Bienvenido a un momento de distracción. Esta entrada es la medicina perfecta para que no pienses en esas "cosas feas" que están pasando en ese tu país, donde la palabra más explotada últimamente es "corrupción". Y diré que en situaciones como esta, nada me alegra más que estar aquí en Suiza.

En esta entrada hablaré de Ginebra, donde he estado estos dos últimos fines de semana. He de reconocer que la finalidad única e inicial para ir fue ver Django en versión original. Aprovechando el viaje, hice turismo por todo el Casco Antiguo y parte del moderno de la ciudad. La primera imagen corresponde a las vistas desde la Catedral de Saint Pièrre, donde los más de 100 escalones subidos (empecé a contarlos pero perdí la cuenta) merecen la pena.


Cathédrale Saint-Pierre


Fue construida entre 1150 y 1230, contiene elementos de estilo románico y gótico, así como un porche neoclásico. Tras la Reforma, en 1536, es la principal iglesia protestante en Ginebra.




Este es el lateral. Por 4 CHF (3 euros y pico), se puede subir a ambas torres y disfrutar de la vista panorámica de Ginebra. Además, en la torre Sur, hay fotos de las diferentes campanas e información acerca de ellas.



Desde la torre Norte, las vistas son preciosas. Hay que tener cuidado, porque cuando yo fui había mucho hielo y los pasillos son muy estrechos. (Aunque para meter mano no están mal). Así como las escaleras.

Como es lógico, las numerosas construcciones de siglos pasados son la mayoría a razón de fines religiosos. Como por ejemplo la Iglesia de la Madeleine.

He tardado en publicar esta entrada, porque estaba dudando sobre si incluir todas las fotografías y monumentos de Ginebra o no. Finalmente, he decidido que el conocimiento en dosis pequeñas puede resultar muchas veces más estimulante e interesante. En este caso, hablo desde la voz de la experiencia.

Si la semana pasada me quejaba de empezar por el nivel de A2 de francés, no sé para qué abrí la boca (o en su caso, utilicé los dedos). Se anuló la clase porque no éramos suficientes. Ahora voy a una intensivo en el que se parte desde la mitad del libro de A2. Conclusión: tengo que adelantar mucho más. Por eso mismo he decidido no abrumaros con tantas imágenes y datos. Que abrumados ya estáis todos con vuestras obligaciones y yo con el francés (y no del que a mí me gustaría).

martes, 29 de enero de 2013

¿Dónde quedaron mis sobresalientes?

Primer día de clase de francés (y lamentablemente, no me refiero a sexo oral. Sé que con este chiste me merezco una palmadita en la espalda). María (o sea, yo), una chica que cuando unas niñas preguntan: "on peut caresser le chien?" (¿podemos acariciar al perro?) responde: "YES". Juro que no es por alardear de un idioma que ni siquiera es el mío materno, pero se me cruzan los cables y no soy capaz de responder un simple "OUI". 

Puestos en antecedentes ya os podéis imaginar el éxito (por los cojones) del primer día. Entro y una ucraniana muy maja empieza a hablar y preguntar. Había una escocesa también en la clase. Y se ponen a hablar en francés. He perdido el hilo después de saber a cuántos niños cuidábamos cada una. (De hecho, no he descubierto que la escocesa era escocesa hasta después de la clase. Ha sido una anagnórisis muy divertida, teniendo en cuenta que durante la clase YO he preguntado a LA ESCOCESA si sabía inglés. Muy educada ella, que no se ha reído en mi cara). Diré en mi defensa que ambas llevaban más tiempo que yo aquí. Después han llegado una griega y un guatemalteco. Todo muy divertido (por los cojones). 

Empieza la clase y me meten el subjuntivo del francés, así, sin vaselina ni nada. Yo, que llevo desde 4º de la ESO sin dar francés (lo que suponen 6 años de completo olvido. [DIOS QUÉ VIEJA SOY] ). Al final de la clase, le he preguntado a la profesora si me cambiaba a A1 (estoy en A2) y me dice que no, que ahí estoy bien. (BIEN DICE). ¿Dónde quedaron esos 10 y 9 que saqué durante los cuatro años de francés? ¿Dónde quedó mi inocencia y mi saber preguntar una dirección e indicarla en francés? ¿Dónde el presente simple y el perfecto, el futuro y el presente continuo? ¿Dónde el abecedario? (Habéis leído bien: el ABECEDARIO).

Pero no pasa nada, yo sé dónde está todo: Internet. Y lo usaré como tal para ponerme al día. (Todos aquellos lectores con plenos conocimientos de francés, que sé que al menos tengo una, pueden comentar añadiendo cualquier link de mi interés, lo cual apreciaré de todo corazón).


La parte divertida: el otro día estuve en Ginebra. Prometo contar más detalles en mi siguiente entrada. La foto superior son las vistas de parte de la ciudad, desde la Catedral de Saint Pierre. 

P.D: Ya tengo el teléfono de la griega para quedar este fin de semana. Soy la única ilustre (por no decirme imbécil, que queda mal) a la que no se le ha ocurrido la brillante idea de usar internet para hacer amigos, pero no me ha ido mal. Para un día que me relaciono, ya tengo con quien quedar. 

sábado, 19 de enero de 2013

A litlle bit of English

Porque lo bueno se hace esperar, aquí está la prueba de que lo notanbueno (esta entrada) también se hace esperar. Disculpas a todos los fervientes lectores (mi familia y amigos, tampoco quiero hacerme la súper importante) que me honran con sus visitas y comentarios.
Si alguien pensó (como yo) que esto iba a ser un paseo, ESTABA EQUIVOCADO. Esta semana me he encontrado con unas cuantas dificultades a la hora de hacerme un abono anual para que los viajes me salieran lo más barato posible. Esas "cuantas dificultades" se resumen en una: el dominio del francés.
Hace dos días fui a sacarme una foto de carnet que necesito para dicho abono de transporte. Después de conseguir cambio para la máquina de fotos (Est-ce que tu peux give me some change para la máquina?). Así, señoras y señores, sin trampa ni cartón, yo tuve las narices de pedir cambio. Creo que por eso la mujer se vengó y me dio un billete de 10 muy feo y roto.
Pero lo peor vino cuando tuve que hacerme la foto y la máquina sólo funcionaba en alemán, italiano y francés. Nada de inglés. Después de cacharrear un buen rato, se hizo la foto y a mí me pilló por sorpresa. He ahí el resultado: mi cara como la de un gato justo antes de ser atropellado. Con los ojos muy abiertos y cara de susto. (Prometo que cuando pueda escanearla, tendréis la prueba de que no miento). No entendí lo que me dijo la máquina, así que imprimí esa foto, porque no supe cómo hacer para repetirla. Además, de que pagar otros 6 euros por 6 fotos de carnet no era lo que más me apetecía.
Después, he estado dos días intentando hacerlo por internet, pero no se podía. Tuve que llamar por teléfono a información, donde me dijeron (menos mal, en inglés) que tenía que hacerlo en LA ESTACIÓN (claro, no se les ocurrió decirme que hay unas pocas estaciones que lo hagan, entre las que no se encuentra Rolle). Así que hoy me he dirigido a Nyon, porque aquí no hay "oficinas" de ventas de billetes.
Obviamente, he perdido el tren y me ha tocado estar esperando media hora en el andén. Allí, me he puesto por inercia donde pensé que sería (he preguntado a un chico delante de mí, pero sólo hablaba a little bit of english así que no me ha servido de mucha ayuda). Afortunadamente, he acertado. (Cerraban a las 12 y a mí me han atendido a las 12.05). Por fin, he tenido algo de suerte. Y ya está todo solucionado.
Nyon-Gland-Rolle. De vuelta. (Un nombre tan divertido como Gland(e) no puede pasar desapercibido). Aprovecho para decir que menos mal que aquí hablan inglés, porque creo que en España lo habría tenido más difícil. Eso, y que aquí te dan un abono provisional mientras lo tramitan, cosa que tampoco hacen allí. Ya tengo mi billete a la libertad.

domingo, 13 de enero de 2013

Saint Cergue


El destino de hoy ha sido Saint Cergue (a poco más de 20 minutos de Mont-Sur-Rolle), donde hemos llevado al pequeño en un carro-trineo muy divertido.La nieve llegaba por las rodillas en las partes que no habían pisado o quitado.
 
Había pistas de esquí, pero eso será una experiencia que no veréis en este blog. ¿Por qué? Porque una vez lo intenté, pero si se suma mi inexperiencia, que soy una patosa y que el monitor estaba más entretenido intentando ligar con las dos rumanas (nivel experto en esquiar. Guiño, guiño) que haciendo su trabajo: enseñarnos; obviamente, de ahí no sale nada productivo.
 
También hemos pasado por un mirador precioso donde se veía el lago Lemán y parte de los Alpes. Después hemos comido allí. Yo unas patatas gratinadas con lacón, todo muy rico.
 
Siguiendo con la gastronomía, hoy he cenado Raclette: es una comida típica suiza, con el queso raclette sobre patatas cocidas. El queso se funde en la plancha y luego lo puedes acompañar con lo que quieras: carne, pollo, tomate seco, etc. Por si no fuera suficiente, de postre profiteroles caseros. A veces creo que quieren hacer como Hansel y Gretel: engordarme para comerme. Volveré rodando. Pero seré una gorda feliz.